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Miami, 28 octubre (Notistarz).- Ver caer la cifra en la balanza suele verse como el único indicador de éxito. Sin embargo, perder peso con demasiada rapidez puede pasar una factura silenciosa al cuerpo: la pérdida acelerada de masa muscular y un envejecimiento notable en las facciones del rostro y la piel.
“El éxito de un tratamiento no se mide solo en kilos menos. Cuando una dieta estricta no cuenta con supervisión médica, entre el 25% y el 40% de lo que se pierde no es grasa, sino músculo. Esto debilita el cuerpo y vuelve el metabolismo mucho más lento”, advierte el Dr. Naim Dahdah, médico internista y fundador de D-Clinik.
Estudios de la Universidad de California en San Diego sobre tratamientos para bajar de peso y medicamentos de última generación (como los agonistas GLP-1) revelan que, si no se toman medidas a tiempo, la caída drástica de peso reduce la fuerza muscular y la desgasta de forma prematura.
Para evitar este deterioro, el Dr. Dahdah señala que la alimentación debe garantizar suficientes porciones de proteína al día combinadas con ejercicios de fuerza estructurados. Esta fórmula evita que el cuerpo consuma su propio tejido muscular y permite mantener activo el consumo de calorías en reposo.
El cambio físico más visible ocurre en la cara. Informes de organismos especializados como la Sociedad de Cirugía Estética de EEUU recuerdan que al vaciarse rápidamente los depósitos naturales de grasa que sostienen las mejillas y las sienes, las líneas de expresión se marcan con fuerza y el rostro adquiere un aspecto cansado o demacrado.
A esto se suma que la piel no siempre tiene la capacidad de ajustarse a la misma velocidad con la que se pierde volumen, sobre todo si faltan los nutrientes necesarios para fabricar colágeno.
“No hay por qué esperar a que aparezca la flacidez extrema para actuar”, apunta Dahdah. “En consulta trabajamos de manera paralela: mientras el paciente pierde grasa, cuidamos la piel con tratamientos que reactivan su propio colágeno, reponemos volumen de forma natural con ácido hialurónico y aplicamos tecnologías como el ultrasonido médico o la radiofrecuencia para tensar el tejido”.
El auge de los fármacos para el control del peso exige mirar más allá del espejo y de la balanza tradicional. Como concluye el fundador de D-Clinik: “La meta nunca es lograr un cuerpo más liviano a expensas de la fuerza o la vitalidad del rostro, sino construir un organismo fuerte, firme y sano para los próximos años”.
El Dr. Naim Dahdah es médico internista, especialista en longevidad y fundador de D-Clinik en Miami. @drnaimdahdah.
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Notistarz/Staff
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