La inflamación y otras enfermedades pueden empezar en la boca: una alerta que no debe ignorarse

Notistarz- Foto -Elena Solís González

Miami, 27 octubre  (Notistarz).- Si sus encías sangran al cepillarse, no lo normalice. Aunque el sangrado puede tener distintas causas, cuando se repite merece una evaluación. Puede advertir de una enfermedad que avanza silenciosamente y compromete los tejidos y el hueso que sostienen los dientes.

 “Hay un mensaje fundamental: la ausencia de dolor no garantiza que las encías estén sanas. La enfermedad periodontal puede pasar inadvertida hasta que aparecen daños importantes”, explica la Dra. Elena Solís González, odontóloga y CEO de Renaissance Dental Clinic.

 La placa dental es una película de bacterias que puede endurecerse y convertirse en sarro, cuya eliminación requiere atención profesional. La inflamación inicial, llamada gingivitis, puede revertirse; pero cuando progresa a periodontitis, puede destruir el soporte dental.

“Para detectarla, evaluamos las encías, medimos los espacios alrededor de los dientes y, cuando corresponde, utilizamos radiografías para identificar pérdida de hueso. Una sonrisa de apariencia saludable no sustituye esta revisión”, añade la experta.

Una conexión que va más allá de la sonrisa

En la periodontitis, la barrera de las encías puede deteriorarse, facilitando el paso de bacterias y sus productos a la circulación. La inflamación persistente también puede contribuir a la respuesta inflamatoria del organismo.

“Estos mecanismos ayudan a investigar su relación con otras enfermedades”, indica la doctora:

-Diabetes. La relación funciona en ambas direcciones: la glucosa elevada favorece problemas de las encías y la enfermedad periodontal puede dificultar el control del azúcar. Su tratamiento puede ayudar al control glucémico como complemento del seguimiento médico.

-Enfermedades cardiovasculares. La periodontitis se ha asociado con infartos y accidentes cerebrovasculares. Se estudia cómo las bacterias y la inflamación podrían afectar los vasos sanguíneos, aunque no se ha demostrado causalidad ni que el tratamiento periodontal prevenga estos eventos.

-Alzheimer. Investigaciones exploran asociaciones entre bacterias periodontales, como Porphyromonas gingivalis, y el deterioro cognitivo. Estos hallazgos no demuestran que una infección de las encías cause Alzheimer.

-Artritis reumatoide. Se investiga cómo ciertas respuestas inmunitarias frente a bacterias orales podrían intervenir en esta enfermedad autoinmune. Tener periodontitis no significa que necesariamente se desarrollará artritis.

-Problemas en el embarazo. La periodontitis materna se ha asociado con prematuridad y bajo peso al nacer. Aunque tratarla no ha demostrado prevenir estas complicaciones, la atención dental indicada es segura durante la gestación y no debe posponerse por ese motivo.

Actuar antes del dolor

“Recomiendo cepillarse dos veces al día, limpiar entre los dientes diariamente y mantener controles individualizados. El sangrado recurrente, el mal aliento persistente, las encías retraídas o los dientes que se mueven necesitan evaluación. Mi mensaje es claro: atender las encías permite controlar un foco de enfermedad y proteger nuestros dientes. La salud bucal forma parte del cuidado integral del cuerpo”, afirma la Dra. Elena Solís González

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Notistarz/Staff

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